LA MANDARINA
Es el fruto del árbol Citrus mandarina. Tiene un sabor parecido al de la naranja, aunque algo más dulce que ésta. Sin embargo, posee menos cantidad de ácido cítrico y sales minerales. Es una fruta muy apreciada, que se pela con facilidad.
La mejor variedad es la clementina, muy dulce y perfumada. Como casi todos los cítricos, posee propiedades digestivas y tónicas, y debido a su contenido en bromo, resulta un buen sedante del sistema nervioso.
Si se mastica la cascara, estimula el apetito y excita la secreción de los jugos gástricos. Es altamente refrescante y nutritiva.
EL PLÁTANO

Según una antigua leyenda, Eva consiguió tentar a Adán para que probara el fruto del árbol del Paraíso por tratarse de un banano, no de un manzano.
El banano o plátano en realidad no es un árbol, como suele creerse, sino una planta enorme. Es una planta perenne casi tan ancha como larga; en climas cálidos como el de las islas Canarias, el Caribe y el sureste de Asia llega a unos dos metros de altura. Sus hojas, que llegan a alcanzar los 90 cms. de alto, son gruesas y de color verde brillante y forman una especie de dosel sobre las brácteas purpúreas y correosas de donde salen las flores blancas a mitad de verano. Flores a las que siguen los frutos, verdes y amarillos, alargados y sin semillas.
LA PERA
Es el fruto del peral (Piras Comunis), árbol de la gran familia de las rosáceas, de aspecto majestuoso, que puede llegar a medir 16 metros de altura, y su vida productiva es aproximadamente de 35 años.
Existen más de 1.500 variedades de perales, y probablemente es uno de los árboles frutales que posee mayor cantidad de especies. En dar los primeros frutos tarda unos 5 años.
Las peras más deliciosas quizá sean las llamadas “de agua”. Todas las variedades, no obstante, son excelentes para facilitar una buena digestión. Ya dice el refrán popular: “Peras, las que quieras”.
No es fruta esencialmente nutritiva, aunque contiene pectina y tanino, lo que la torna ideal para el estómago e intestino, y posee gran cantidad de sales minerales, incluyendo arsénico, fósforo y azufre, así como hierro, calcio, sodio y magnesio.
A causa de su contenido de azúcar natural, es fruta” apropiada para los diabéticos. También es diurética, laxante y revitalizadora de los minerales, y está indicada en los casos de reumatismo, gota y anemia.
LA MANZANA
Las manzanas se cultivan en gran escala en toda la Europa húmeda desde hace siglos. Los druidas tenían gran respeto por este fruto y hacían sus varillas de zahorí con ramas de manzano.
El manzano, árbol recio y de hoja caduca, produce en primavera flores blancas y rosadas y en verano y otoño da su fruto. Son muchas las especies de manzano existentes.
Las manzanas son uno de los productos de belleza de mayor antigüedad y son muchos los gérmenes que no pueden sobrevivir en presencia del jugo de manzana. Por eso es ingrediente necesario para acondicionadores del cabello, tónicos cutáneos, mascarillas y productos faciales. También es adecuado para las cremas de manos.